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¿Alguna vez te has planteado cómo detectar un problema en comunicación interna? Es posible ya que en la actualidad el papel de la comunicación interna sigue pasando bastante desapercibido para muchos empresarios. Sobre todo en empresas pequeñas y medianas. Sin embargo, la mayoría de problemas internos en una compañía derivan de una mala gestión de la misma. Tal vez sí que se le dedique un tiempo y un esfuerzo determinado, pero posiblemente no el necesario.

Cuando no se hace una gestión adecuada en este campo es fácil encontrarse con conflictos y situaciones que afectarán a la productividad, la eficiencia y el clima laboral en general. Inevitablemente, a medio/largo plazo también afectarán a la capacidad económica de la empresa. Por lo tanto, el no atender esta problemática puede dar pie a situaciones mucho más desagradables y mucho más complicadas de solventar.

También es muy probable dañar la reputación y la imagen corporativa, es decir, que una crisis en comunicación interna se puede extrapolar fácilmente a la esfera externa. En este artículo vamos a analizar los 5 síntomas que deberían alarmarnos para prevenir y detectar un problema de comunicación interna en tu empresa.

1. Escasez de colaboración y compromiso

Es obligación de la empresa que los empleados sepan cuáles son la misión, la visión y los valores corporativos para que tengan claros los parámetros entre los que se debe establecer su labor. También es necesario que tenga en cuenta los objetivos marcados en cada periodo para que el trabajador se sienta parte de algo más grande. Además, si se le hace partícipe del proceso productivo es más fácil que éste se sienta parte activa de la empresa, más valorado y, por lo tanto, será más fácil que se genere un compromiso por su parte.

2. Rumores falsos e información errónea

Las personas necesitamos comunicarnos y más en una empresa en la que se precisa el trabajo en equipo de muchas personas para conseguir que la maquinaria funcione adecuadamente. Por este motivo los procesos comunicativos deben ser claros y seguir unos protocolos seguros. No es bueno ni sobreinformar ni la escasez de información.

En el primer caso porque corremos el riesgo de que el receptor pierda el interés en las comunicaciones que le lleguen y en el segundo porque se generan lagunas informativas que dan pie a rumores y a información errónea. Según cómo sea esta información no veraz puede afectar al trabajo, al ánimo, al ambiente de trabajo e incluso a la imagen corporativa. Dicho de otro modo, si nos llega alguna información de esta índole haríamos bien en indagar en su origen más que en ignorarla. Es necesario tener en cuenta que estas situaciones también son fuente de desconfianza y que hacen que la empresa pierda autoridad.

3. Desmotivación y fuga de talentos

Encontrar a personas con el talento que estamos buscando es una tarea altamente complicada, pero cuando la encontramos y entramos en sintonía con ella todo lo demás fluye. Si la comunicación interna no es adecuada esta persona puede ir desmotivándose y acabar por perder el interés en el trabajo que le podamos ofrecer, por lo que estará abriendo la puerta a otras opciones. Estaríamos ante una posibilidad muy real de perder esa pieza clave que nos costó tanto reclutar y con la que nos entendíamos tan bien.

¿De verdad lo vamos a permitir? Ante el primer síntoma de desánimo es necesario estudiar la situación y tomar las acciones necesarias para que no se produzca un desenlace no deseado. 

4. Clima laboral cargado

Si la comunicación no es sana es fácil encontrarse con pequeños conflictos diarios generados por malentendidos, información errónea, mensajes que no llegan a quien tienen que llegar, etc. Son pequeños detalles que dificultan el trabajo diario, pero que cargan de sobremanera el clima laboral y que hacen que se palpe la tensión en el ambiente. Con una atmósfera así es muy complicado trabajar y muy fácil que los trabajadores se desmotiven. Lo cierto es que este rasgo es típico de una serie de malas prácticas que dan como consecuencia una situación que es difícilmente sostenible y de la que cualquiera en su sano juicio querría escapar.

5. Desorientación

Aunque sea el último punto que vayamos a tratar hoy no es ni de lejos el menos importante. Tener un organigrama claro y determinar las funciones y las responsabilidades de cada miembro es fundamental para el buen funcionamiento de la empresa en su conjunto. Las personas que duden o que no lo tengan lo suficientemente claro se sentirán desorientadas en cuánto al alcance de sus funciones ni tampoco tendrán demasiado claro a quién acudir en caso de que surgiera algún imprevisto. Esta problemática no parece la gran cosa, pero si es una práctica habitual muy probablemente dará pie a que se dupliquen tareas y a que, en general, baje la productividad, por lo que finalmente la empresa lo notará en pérdidas económicas.

La importancia de detectar un problema en la comunicación interna de tu empresa

La comunicación interna es como el sistema nervioso del cuerpo humano. Conecta cada músculo, cada hueso, permite tenerlo todo bajo el control del cerebro y detectar el dolor cuando se produce. Por eso es tan importante mantenerla saneada, para actuar sobre los problemas incluso antes de que se conviertan en problemas. Nos permite ser proactivos y no reactivos.

¿Has detectado alguno de estos síntomas en tu empresa? ¿Tienes dudas y preferirías despejarlas? En INTRAcomunica te daremos las pautas necesarias para mantener sana la comunicación interna de tu empresa, porque no todas las compañías son iguales y, por lo tanto, no a todas les funcionan los mismos métodos. Contacta con nosotros y te orientamos.

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